Mi madre me obligaba hacer esto, para vivir bajo un techo, como es posible

Mi madre me obligaba hacer esto, para vivir bajo un techo, como es posible

Yo solo tenía 7 años y a pesar de las golpizas que me daba a diario, la amaba, era mi madre y no podía juzgarla.

Desde pequeña me mandaba a las calles a trabajar, aseveraba que tenía la obligación de mantenerla puesto que era mi culpa que papá se hubiera ido de la casa y aunque sus palabras me herían, todas las mañanas salía a acudir en los mercados, a pedir limosnas y en ocasiones hasta robar para que no me pegará tan duro por no llevarle suficiente dinero.

Sin embargo, conforme el tiempo pasaba cada vez le parecía más poco lo que llevaba y las golpizas eran sensiblemente más fuertes, pero un día las cosas cambiaron… Cuando cumplí 12 años, mi madre dejó de golpearme diariamente y repentinamente comenzó a decirme que era verdaderamente bonita y que aparentaba ser mayor a la edad que verdaderamente tenía, no entendía que pasaba, al principio   mayor a la edad que verdaderamente tenía, no entendía que pasaba, al principio creí que las cosas cambiarían y que para finalizar había logrado ganarme su cariño, sin embargo, por las noches comenzaron a llegar muchos hombres a la casa.

Al principio solo me veían con ojos lujuri0s0s, sonrisa macabra y determinados se acercaban a mi para decirme cientos de porquerías que en aquel momento por mi inocencia no comprendía, pero que ahora me hacen devolver solo al recordarlas. Durante dos semanas aquellos cerdos solo iban a verme como si fuera mercancía, pero tras eso mi calvario comenzó… Aún recuerdo a detalle la primera vez que mi madre me vendió.

Eran cerca de las once de la noche y dormía como siempre y en todo momento y en toda circunstancia en el piso de nuestra única habitación. De pronto escuche risas y entre ellas la voz de mi madre, había llegado con un hombre de esencial tamaño, moreno, tenía una barriga muy grande y una barba bastante descuidada. Mamá entró a la habitación con aquel asqueroso tipo, quien tras darle unos billetes cerró la puerta conmigo dentro. Yo estaba llena de pánico y comencé a gritar desesperadamente, le suplicaba a mi mamá que regresará y en la distancia solo escuchaba su voz gritando que ya era momento de que me hiciera mujer y le pagara todo lo que le debía. Los ojos de aquel hombre parecían los de un orate, era como una bestia hambrienta y era su presa…

Paseó a mi tambaleante y le suplicaba que no se acercara, que no me hiciera nada, pero mis chillidos en lugar de retenerlo parecían aumentar sus ganas. Me tomó de forma fuerte del brazo y me lanzó sobre la cama de mi mamá. Yo luche con todas mis fuerzas pero fue inútil, bajó mis pantalones con sus repugnantes manos y comenzó a besarme con su boca sucia y olor nauseabundo. Apretaba y mordía mis pëchōs con desesperación y metía sus dedos en mi V4Ĝ1N4 una y otra vez tal como si fuera un muñeco de trapo…

Al terminar, se subió los pantalones, me dejó tendida del dolor y no se fue sin antes decirme que volvería por mi, por su pvt4. Perdí la cuenta de todos los hombres con los que estuve, al principio mi madre solo me llevaba “clientes” por las noches, pero tras unos meses lo cara en todo instante. Durante 5 años soporte chillidos, insultos, millones de golpes y debí aprender a comportarme como un animal obediente a las ordenes de “los amigos” de mi mamá, quienes por quinientos pesos me hacían las cosas más asquerosas del planeta.

Yo solo deseaba finar. No tengo palabras para describir todo el odio que sentí por mi madre, solo sé que un día ya no pude más y decidí acabar con aquel maldito infierno.Mientras dormía plácidamente en el sillón tome un cuchillo de la cocina y me pare frente a ella recordando cada una de sus palabras y el semblante de todos esos monstruos con los que me había obligado a acostarme y fue exactamente en ese instante en el que me abalance sobre ella y sin permitir siquiera que hiciese el menor movimiento, corte su cuello. Aún recuerdo su mirada llena de terror suplicando ayuda, esa ayuda que le rogaba día tras día a fin de que parara, esa ayuda que me negó siendo mi madre. La maté y no me arrepiento, asesine a mi madre y pese a que el día de hoy estoy presa, por último sé lo que es ser libre y feliz.”

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